Publicado por: Unknown
En 27 noviembre 2011
En pleno debate interno vuelven a quedar patentes las voces
discrepantes con la cabeza visible del partido. ¿Es Tomás Gómez el único líder diferente?
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| Tomás Gómez |
No hace demasiado tiempo desde que Tomás Gómez, el actual
líder de los socialistas madrileños, abriera una vía de escape a Ferraz. Su
decisión de presentarse a unas primarias, que luego ganaría contra Trinidad
Jiménez, fue calificada por varios medios como un enfrentamiento directo con la
autoridad visible del PSOE nacional. Y ahora, tras la debacle electoral del 20N
vuelve a alzar su voz para pedir más democracia interna.
En estos días, Gómez ha sido el único de los líderes mediáticos del PSOE
que ha reclamado unas primarias para elegir al futuro secretario general a nivel
nacional (según los estatutos esto solo es viable para candidatos electorales).
Lo cual parece otra muestra de distinción ante la corriente continuista de gran
parte del partido. Mientras el apoyo a Rubalcaba se hace patente en lo que
parece una mayoría, y líderes como Barreda cuestionan el cambio radical para
ceñirse a los estatutos, ¿Existen militantes más allá de la disciplina de
partido?
El hecho de salirse de una supuesta disciplina de partido
suele desencadenar respuestas mediáticas en forma de “crisis interna”, casos
como la disputa Gallardón – Aguirre en el PP han suscitado múltiples debates en
tono de ruptura en los medios no afines. Sin embargo, estos líderes discrepantes,
como Gallardón, o Patxi López (Portada en más de una ocasión por cuestionar los
planteamientos de Zapatero), aparecen entre los mejor valorados de sus
respectivas agrupaciones en las encuestas.
Se entrevén por tanto distintos caminos en la reconstrucciónque se plantea en las filas del PSOE para los próximos meses. Y es que las
opciones parecen dividirse entre el cambio ordenado siguiendo los estatutos,
tal y como plantean Barreda o Rubalcaba, o la reforma desde la base, como
plantea Tomás Gómez. ¿Será el PSOE el mismo independientemente de su cabeza? O,
en cambio, sería sustancialmente distinto un partido dirigido por Chacón, Bono
o cualquiera de los “líderes discrepantes”.
Imágen: Tomás Gómez Flickr

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